lunes, 30 de diciembre de 2013

..dorsal 66 o ¿y yo por qué corría? o un año de dorsales...



...dorsal 66 o acabar con buen pie el año;


              Me gusta correr. Me sirve para seguir viviendo. Y si para ello he de pagar, pagaré, pero que sea al menos por una buena causa. Como el I Fondo Popular Urbano de Guareña de carácter benéfica. Llevo pensando en esta carrera desde el tropiezo de LLerena. Veinte días preparándola a conciencia. Y aquí estamos, con varios compañeros del CADiocles en la línea de meta.

               Carrera motivadora también por correr por las calles que Laura corría de pequeña...

               Llevo el temible 66 en el pecho. Y claro está salimos a un ritmo endiablado. Tomo un par de liebres conocidas y me llevan un tiempo en volandas. Es una carrera sin demasiado nivel, por lo que los valientes del pueblo no tardan en ir claudicando a los que llevamos algo más corriendo.






               No tardo en quedarme solo. Pero las piernas responden y tiro y tiro adelantando corredores. ¿Osos, tigres, papa noel? Es lo que tiene la Navidad...

               El primer paso por meta es increíble. Un pasillo de gente por el que cuesta pasar pero que levanta el ánimo. La segunda parte de la carrera la disfruto mucho más. Me faltan poco menos de 2´5km y el cuerpo responde. Sigo adelantando valientes y a tramos incremento el ritmo.

               Tal vez una de las claves sea que olvidé pulsar el crono en la salida y corro por sensaciones. Sensaciones como ver las luces navideñas de la avenida de meta. Escuchar el rugido del público. Seguir adelantando a más de un corredor. Con fuerza. Con garra.

               Acabar con mejor marca personal... Pese a no tener los 5km (4´8) y basándome en el tiempo de compañeros, la marca fue de unos 20´05. Ole mis cojones porque no se correr bien y he hecho una media de 4´11. Porque no me sale decirlo de otra manera cuando los últimos días de entreno me dolía la espalda. Porque en los rodajes me costaba bajar de 5´30.

               Porque sí.

               Porque ha sido un año lleno de dorsales. De dolores. Sonrisas y lástimas. Un año de desgaste de zapatillas. Decenas de ciudades recorridas (Toledo, Alcolea, Lisboa, Badajoz, Almendralejo, Solana, en fin...). De desvelos. De aprender a soñar y acabar consiguiéndolo en la última carrera. Superando mis tiempos y expectativas. Un año de vida sana, incomparable a otro deportivamente hablando ni en piezas de fruta ingeridas.

               Un año de dorsales...



               Bienvenido 2014. Toca resetear y conocer nuevos lugares. No tropezar en los mismos errores. Y revalidar algunas de las carreras que más nos han emocionado (como aquella nocturna de Talavera o el Meeting de Badajoz).

                Podemos ser tan felices con tan poco...



Pd: ¿Recordáis aquel tipo que adelanté en la espada toledana? Pues cosas del destino, contemplando la San Silvestre de Mérida no salgo de mi asombro cuando lo veo pasar ¿Perdona? Este tio ha venido a cobrarse la deuda. Más tarde puedo saludarlo y ambos, contentos porque el mundo es un pañuelo y ha decidido dejar la capital de España para pasar el fin de año en Mérida. Una agradable sorpresa encontrármelo entre más de mil corredores...








             

lunes, 9 de diciembre de 2013

...dorsal 173; ¿quiere reiniciar su equipo?



         ...dorsal 173 o saber decir basta;


          Jamás me he arrancado un dorsal, pero éste 173 lo arranco con rabia. Álvaro Martín que me dobla por vez tercera me dice que no pare que siga, pero no es el día. Laura me anima, todos preguntan. La verdad es que ninguno se da cuenta de que no quiero hablar.

           No es mi día, simplemente eso.

           Ni ha sido mi semana, ni mi mes. Apenas he entrenado bien la última semana debido al dolor de tibias que me persigue hace tiempo. Tampoco es mi mañana ésta del día 7, en Llerena. Llevo seis vueltas y me faltan otras tantas. En la vuelta anterior he mirado la tabla de amonestaciones y tengo dos subidas (curioso que solo me han  mostrado una ¿tanto costará advertir antes? más que nada como aprendizaje) lo que hace que mi cabeza se desplome del todo. No me siento ágil ni con capacidad de corregirlo. El crono lo abala. Números y más números.




            De haber terminado la prueba habría sido 4º en categoría absoluta. Ahora en reposo, me intento convencer de que siempre hay que terminar. De haber sido descalificado el tercero, habría subido a un podium de lujo (en caso de que no me hubieran eliminado) junto a Álvaro e Ivan Pajuelo. Deberes para el futuro, estudiar a los rivales y plantearse la carrera con inteligencia.




             ¿No se han dado cuenta de que el su ordenador avisa que debe reiniciarse y usted opta por la opción Posponer 4 horas o Posponer una semana? Hasta que en el momento más inoportuno, la computadora se reinicia sola y deja a uno con un palmo de narices? Pues digamos, que algo ha así ha ocurrido en mi cuerpo y mente.

              Nuevos objetivos a la vista. Comienza el periodo navideño y lo pasaremos corriendo, en el gimnasio y retomando fuerzas. No será éste 173 el último dorsal, ya que queda pendiente volver a los orígenes y correr algún fondo popular antes de final de año y algún cross de la Liga de Cross de Extremadura.

              Un año largo y repleto de dorsales.

              Números al fin y al cabo.

              Aunque en el atletismo no todo funciona con números cuando falta sentimiento.
           

Pd: Muy contento con la actuación de Laura García (6ª), al igual que todas las componentes de mi grupo de marcha del CADiocles. Orgulloso de verlas finalizar con esfuerzo. Sé que muchas de ellas lo han hecho por el empeño que sus dos entrenadores, Laura  y yo, hemos puesto para que así sea. Una pequeña forma de cambiar el mundo...


                                                                     Video
                                                          En Canal Extremadura...












lunes, 25 de noviembre de 2013

...dorsal 33; con la espada entre los dientes




...dorsal 33 o sesenta segundos de fama;


                     Todo apuntaba a que no voy a competir, pero llegar a las inmediaciones de la Espada Toledana y verla desde la acera no es propio de cabezones como yo. Llevo una semana maldiciendo el catarro e intentando descargar los tibiales a contrarreloj. Nada como la adrenalina de pisar suelo competitivo y un buen café solo para olvidar los dolores.

                      Voy a finalizarla, sin más.

                       La salida es todo un lujo, Álvaro Martín, Marc Tur, Diego García Carrera, Ivan Pajuelo, Paco Arcilla... Además de mis más que conocidos Leo Toro y Miguel Periañez. El pistoletazo lo da un mítico del ciclismo, Federíco Martín Bahamontes (con el que me faltó la fotografía).


                         


                        Cada vez se hacen más cortos los 5km. Toca disfrutar de ver marchar a los grandes, es un lujo ser espectador de primera mano.


                     

                            Junto al gran Álvaro Martín Uriol.


                        Y así habrá de pasar la carrera hasta el kilómetro 4´7.

                        Es una noche cerrada, oscura y fría. A falta de la mitad de la última vuelta me separan apenas veinte metros de mi rival más cercano. Tengo un ligero dolor de flato y pienso que no voy a cogerlo. Hará unos diez minutos que han entrado los ganadores y la meta va tragándose poco a poco a los participantes.

                         No se que pasa en mi cabeza. Tal vez el cansancio. Pierdo la marcha, troto y freno. El contrincante del ADMarathon se me escapa unos metros más. Algo ocurre. Voces conocidas desde el público me gritan que ni se me ocurra parar a falta de apenas 300m para finalizar. Pero no, esta vez a falta de 300 metros falta lo mejor. No ocurrirá como en Alvaiázere, que a falta de esta distancia quedé eliminado.

                          Son dos segundos parado. Las piernas se relajan.

                          Doy la vuelta a mi gorra, como hacía mi admirado Jefferson Pérez.

                          Y seguramente jamás volveré a hacer un sprint tan emocionante como ese.

                          El speaker se fija en ello y mi nombre empieza a sonar por megafonía. El hombre se vuelca con el momento y pide aplausos entre el público, que responde. En nada adelanto al marchador que iba persiguiendo, es increíble como empuja el público a la altura del escenario, donde se sitúa la curva que precede a la recta de meta. Voy más que motivado, con la espada entre los dientes.

                           Veo caras desconocidas, que animan y jalean. Conocidas, que parecen sorprendidos con mi reacción en los últimos metros. Incluso los jueces animan a que siga así hasta el final. Es de agradecer.

                             Las piernas no dan para más, miro hacia atrás y si me relajo vuelve a cogerme, por lo que vuelvo a apretar el paso. Veo a Laura correr entre el público, instándome a seguir, aunque no escucho nada, tampoco las palabras del speaker que se afana en repetir mi nombre.




                             Poco más de un minuto de fama.

                             ¿Había sido aburrida la cabeza de carrera?

                             Sin duda el momento más emocionante de mi corta carrera deportiva. El de más intensidad.

                             Los extremeños teníamos que dar guerra hasta el final. Hasta los últimos instantes de la Espada 2013. Como el último fuego artificial con el que uno sabe que finaliza la fiesta. Como la vela sobre el pastel que se afana en no apagarse.

                             Joder, soy lento. Pero el día que sea rápido levanto las masas. Já!





Pd: Gracias a toda esa gente no conocida, y a la que sí. A Laura, Raúl y Fátima, Javi Monterrubio y a su madre que empujaba en las zonas frías del circuito, al gran Juan Méndez, a Leo Toro, a Miguel Periáñez que es un padre, y tantos y tantos que son la gran familia de la marcha.




                             Junto a los tres grandes de la marcha extremeña.
                             Leonardo Toro, Álvaro Martín y Miguel Periañez.


                    Solo Laura García sabe cuan importante es la marcha en nuestras vidas. En nuestro futuro inmediato. Ya lo he comentado, gracias a los éxitos de Álvaro Martín sentí interés por la marcha. La primera mano tendida fue la de Miguel, que siempre aconseja como un padre. Y seguidamente, la de Leo Toro, que resuelve gran parte de mis dudas y miedos. 

                      Gracias. 







lunes, 18 de noviembre de 2013

...532; volver a correr



...dorsal 532 o un paseo por las nubes;


                               Hace un par de meses de mi última carrera running y la verdad, que en plena meta del Cross Dip. Cáceres ganas de repetir no entran. Hace frío mientras el sol quiere, aunque en el momento de mi salida ha salido con ganas e incluso empieza a sobrarme la camiseta técnica.

                                Tampoco es necesario que corra ¿no? El gran José María Pámpano me incita antes de la salida...

                                 La primera cuesta se hace eterna. Correr un cross es lo más parecido a un sálvese quien pueda en mitad de una guerra. De repente ves correr gente por izquierda y derecha cuesta arriba. Y al llegar a lo alto nada de encontrar la salvación, si no un circuito en tobogán con curvas que sin llegar a hacerse largo puede desquiciar un poco.

                                  En el campo es imposible tomar referencias de tiempos... Aunque que mejor referencia que ir a rueda de Laura Randos, con la que ya corrí aquella Milla en Sta.Marta y me fue fenomenal. Acuso haber dejado la carrera por la marcha tajantemente, por lo que Laura se me escapa unos treinta metros. Me motiva ver que detrás quedan algunos corredores, sin acabar de fiarme.




                                  Me siento bien. Hiperventilo porque quiero, y lo corrijo. Bajo el ritmo porque quiero, y lo corrijo. Será la falta de costumbre o el paseo por las nubes cacereñas lo que hace que me despiste.

                                    Cuando el circuito empieza a picar hacia abajo, el veterano del Capex José Silva parece acercarse. Empiezo a tomar como referencia a la corredora que llevo una veintena de metros por delante y a tomar las curvas con decisión, la hierba no está resbaladiza. Aprovecho los montículos de tierra para coger impulso y ganar al menos un metro más por salto.

                                     Una vez metido en verea lo termino disfrutando. Bajar la cuesta final controlando la retaguardia, triunfante de haber dejado algunos corredores detrás. Los gritos de ánimo de los atletas a los que entreno, ensordecedores al chocar todas sus manos.

                                     El objetivo correr en torno a 9´. Tiempo final: 2km 8´38




                                     Contento.

                                     Nada más salir de meta me encuentro con el bueno de Houssame Benabbou, que mira mi tiempo...

-Bueno, lo tuyo es la marcha.

                                     Que genio. Nos haría disfrutar después con su victoria en el cross largo.
                             
                                     Me quedo con los gritos de mi equipo. Con la lección de Pámpano, que me ganó por algo menos de un minuto. O con la carrera que me pegué junto al circuito en los últimos doscientos metros de mi sobrino Roberto, alentándolo a morir, esquivando a gente hasta que el público de meta me tragó y no pude seguir corriendo.

                                      No se si lo mio es la marcha. Gustarme me gusta y correr con técnica me va costando (corro entrando de talón y piernas muy rectas, taras de la marcha). Aunque siempre queda la duda de cuanto bajaría mis tiempos en carrera...

                                       Toca otra batalla. La espada toledana. Imposible de conseguir, pero alguno degollaremos por el camino.














domingo, 10 de noviembre de 2013

...87; lo mejor y lo peor



   ...dosal 87; mejorar o la primera descalificación.


                    Alvaiázere es una tierra encantada. Bosques. Casas bajas con techos a dos aguas en las que no pasaría una noche. Perros. Ancianos. El último lugar del mundo en el que uno imagina que podría practicar marcha.

                     Me motivan los pequeños detalles. Recibo el dorsal con el año de mi nacimiento. Es día 9, fecha especial personal y tengo buenas sensaciones. Además, de un pequeño pique con un compañero del equipo extremeño que me motiva especialmente.





                     Salgo a buen ritmo. Tanto, que por un centenar de metros no abandono la cabeza de carrera. Poco a poco los ritmos va poniendo a cada uno en su sitio. El circuito es cómodo, ya que los jueces se sitúan en las curvas y el resto son buenas rectas sin apenas repechos que fomentan la velocidad. Lo disfruto y sigo durante kilómetro y medio la estela de un buen veterano portugués, Leitao.






                          El segundo paso por meta (1km) es rápido para mi, ya que igualo mi mejor marca personal en un único kilómetro, aunque en el segundo kilómetro comenzaré a bajar el ritmo. Comienzo a ver amonestaciones (2km), algunas más (3km)... Me crezco al ver que mi paso por el 3000 es 2 minutos inferior a aquella carrera en Monesterio.

                           Parecía imposible hace unos meses. Aquél marchar casi ortopédico. Renqueante. Los entrenamientos van surtiendo efecto a nivel físico y mental. Ya no es mi cabeza la que trabaja en las carreras, ya que solo me embarga el pundonor y los pasos de quien me persigue y al que he prometido enseñar el trasero durante toda la prueba.

                            Antonio me persigue unos metros más o menos durante toda la carrera.





                            Es bonito escuchar tu nombre jelado por voces portuguesas.

                            Llevo unas seis vueltas sin mirar la pizarra y me percato de que tengo dos amonestaciones subidas. Dilema: Si freno, adiós tiempo. Si freno, pierdo mi afrenta personal (sólo mía, a él poco le preocupa que yo quede delante o detrás de él) con Antonio. Intento corregirme ante los jueces, falta un kilómetro y al llegar a la altura de uno que me ha amonestado en dos ocasiones lo veo hacerle algunos gestos al juez siguiente. Lo veo doblar la rodilla y señalar. Cuál es mi sorpresa, que el juez al que le hacen las señas varía su posición una treintena de metros y viene directo a mi paleta en mano:



                                 ¿Perdonen? Por flexión, de acuerdo. Pero ¿por despegar? ¿a un ritmo de 6´25/km? No contentos con el soplo de uno a otro, éste no se entera. Me encojo de hombros y le pregunto pero... Sé que no entro correctamente de talón porque tengo algunos tendones del pie dolorido y entiendo las amonestaciones. Pero no así.

                                  Sigo. Me sirve para sacar fuerzas de flaqueza y Antonio está cerca. Encaro la meta para la última vuelta. Con suerte finalizo con mejor marca personal. Tiro cuanto puedo de brazos y piernas. Llego a la altura de los "compinches" y no puedo resistirme:

-Tranquilo. Que es la última vuelta.

                                   No debo. Pero los ganadores ya han entrado. ¡Déjenme terminar!
                                 
                                   Me faltan 150 metros.

                                   Voy a bajar de 32m.

                                   Tarjeta Roja.

                                   ...

                                   Intento seguir, para saber si puedo bajar de los 32 minutos, pero al momento me arranco el dorsal y salgo del circuito. No es justo que aunque esté eliminado yo entre delante de Antonio. Él ha sabido competir. Ha perseverado y sabido aguantar a que acumulase tarjetas. Mal por mi parte que podría haber marchado junto a él, a su estela, asegurándome no ver tarjetas y atacándole en los últimos cien metros.

                                    Pero me ha podido el ansia del reloj.

                                    A pesar de todo. Me siento orgulloso, porque por ver primera me he sentido marchador y el resto reconocen la mejoría. En una sola carrera he sentido lo mejor y lo peor desde que hago marcha, que apenas son unos meses.

                                     Toca pensar en las próximas:

-Cross Corto Dip. Cáceres.
-Espada Toledana Marcha
-Trofeo Pista Llerena Marcha.

                                      Una vez más, gracias Portugal.




Pd: Finalmente, pudimos acabar 3º por equipos. Trofeo que conservo en casa. Gracias! Leo Toro finalizó segundo en la general y 1ºen veteranos. Antonio Polo 2º en su cat. de veteranos. La pequeña Almudena Quejido 1ª y Laura Vazquez 3ª en sus categorías. En senior femenino, Laura García finalizó 5ª.
Muchas gracias por el acogimiento a la familia portuguesa y por la estupenda cena. Delicioso frango. Gracias Salomé por los ánimos.  Y gracias al manager de CAExtremadura/Espanha por ser tan estupendo.












martes, 29 de octubre de 2013

...9; força y zasca!



...dorsal 9 o transitar entre olímpicos.


                                  Hay que sentir algo extraño para levantarte a las seis de la mañana, trabajar ocho horas, coger el coche y entrar en una nube a través del Ponte 15 de abríl de Lisboa para competir durante poco más de media hora. Ni la mitad de las personas que te has encontrado a lo largo de la mañana durante el trabajo imaginan que apenas unas horas después te sitúas en la línea de meta de la capital de otro país junto a pedazo de gloria de marchadores portugueses.




                                   Lo cierto es que esta es la competición en la que menos nervioso estoy. Y eso que tengo delante a gente como Sergio Vieira (Olímpico en Pekín´08 y Londres´12, Mundialista en Berlín´09 y Europeo en Barcelona´10) o Pedro Miguel Isidro (Olímpico en Londres´12 y Mundialista en Moscú´13) o Pedro Martins (Olímpico en Atenas´04 y Sidney´00 y Mundialista en Sevilla, Edmonton, París y Helsinqui) además de Kristina Saltanovic (Olímpica en Sidney, Atenas, Pekín y Londres, Mundialista en Sevilla, París, Helsinquí, Berlín y Moscú)

                                    Dicho esto y teniendo en cuenta que llevo unos meses haciendo marcha ¿quien dijo miedo? La verdad es que no, porque asumo que debo hacer mi papel. En las últimas dos semanas he mejorado en comodidad y técnica, por lo que la seguridad de cara a enfrentarme al juicio de los árbitros es mayor.




                                     La carrera sale rápida, como era de esperar. Tras de mí solo quedan tres féminas, entre ellas Laura García que no tardará en adelantarme.

-Força!

                                      El público portugués grita bajito Força Força Força . Es un público diferente, tranquilo y respetuoso.

                                      He salido a arriesgar, aunque curiosamente me enseñan un par de amonestaciones cuando más lento voy. A quien conoce el buen hacer de los jueces portugueses no hace falta que le apunte comparaciones con los españoles.

-Força, força.

                                      A cada cruce con Laura la animo, aunque no tarda en perder el ritmo. A falta de un kilómetro la alcanzo y además de cabreada, el flato la tiene hecha trizas. Solo nos queda finalizar juntos, aunque ello me frena el ritmo. Seguramente podría hacer un minuto y medio menos de marca, pero ¿recordais? Comienzo a cantarle "Lo que te hace grande" hasta llegar a meta. Tal vez sea la vez que le canto a una mujer y que menos caso me hacen. Ninguno. Nulo.  Y para más inri, en vez de intentar entrar juntos en meta me acelera en los últimos metros tanto que me cuesta seguirla.




                                       Moraleja:  ... ... ...

                                       Sí, dejo el espacio libre tras la moraleja es porque no quiero dormir en el sofá. Chavales, no seáis blandos. A cuchillo. A muerte. A ganarlas hasta a las palas de tennis-playa... No esperad, que a eso ganamos siempre. Zasca!

                                        Pues eso.

                                        Finalmente cogí medalla por entrar entre los diez primeros, y conseguimos clasificar al equipo CMExtremadura/Espanha en 5º lugar.





                                         Felicitar y agradecer a los primos marchadores portugueses su organización y hospitalidad (¿dieron de comer a más de 200 personas?) Volveremos en apenas quince días al país vecino.

                                          Con el cuchillo en la boca, por supuesto...










                               Podium junto a lo mejor de la marcha portuguesa.                                       

martes, 22 de octubre de 2013

...lo que te hace grande



                     Tal vez voy siendo feliz. Lo intuyo porque llueve y suelto pequeños silbidos por la calle a la vez que se me escapa algún paso de marcha, que rápidamente corrijo a caminar normal para evitar que la gente me tome por loco. Y me siento grande porque me gusta la lluvia. Y la lluvia parece que insiste porque poco me importa.

                     "Tal vez cuando todo amaine, la suerte nos vuelva a vencer"

                      Cada cierto tiempo encuentro canciones. Soy verdaderamente infiel a la mayoría de autores, no suelo rendirme a nadie más allá de un par de canciones. Todo por pura motivación. Suelo seguir al loco de Valentí Sanjuan, un aventurero que igual corre 100km que finaliza un Ironman. Uno de esos tipos a los que uno quiere parecerse de mayor.

                        Hace unos meses corrió su primera carrera acompañado en la parte final por su hermana, un video emocionante. En esta ocasión, su hermana se anima a un half-ironman y claro, Valentí le devuelve el apoyo...




                          ¿Qué nos hace grandes? 

                          Hacia tiempo que no lloraba. El justo. El necesario. Nada como el final de este video.

                          Me falta menos de una semana para debutar en el circuito portugués de marcha atlética. Toca entrenamiento en Cáceres junto a un par de "familiares marchadores". Desde hace unos días todo son dudas. He marchado rápido. Me siento fuerte. Fino. Pero da igual, siempre "cae sobre ti la bomba universal". 

                           Hace una tarde maravillosa en Cáceres. Fría pero maravillosa. Encapotada, pero increíblemente maravillosa. Marcho junto a Araceli y Antonio, dos cacereños con los que compartiré pruebas "marchosas". Al ir imponiendo ritmos, me adelanto junto con Antonio a lo largo del circuito, que me recuerda a aquél de Atlanta ´96 en el que Jefferson Pérez ganó su oro. No puedo dejar de hablar. De cantar hacia dentro. De cantar y mucho, hacia dentro. 




                            Tras el video de Valentí no puedo quitarme de la cabeza "Lo que te hace grande" de Vetusta Morla. Una de las canciones más mágicas y redondas que he escuchado. 

                             Me siento cómodo marchando y tengo una espina clavada. Hace un mes en Mis primeros 10 en Alcolea del Río, seguí la estela de Antonio hasta el kilómetro cuatro aproximadamente. Lo volví a ver alrededor del siete, pero mis fuerzas no daban para acortar la centena de metros que nos separaban. 

                              He de reconocer que a pesar de ser un entreno me siento picado. Un pique sano, por supuesto. Los pequeños cambios de ritmo me vienen bien a mi para probarme y a él para forzar su ritmo y mejorar. Todo amistoso hasta que veo la última recta antes de finalizar el entreno. Entonces saco fuerzas, y los pasos son cada vez más lejanos. Y se acercan. Y aprieto los dientes y vuelven a alejarse. Tac, tac, tac.




                                 Me siento mal por ello, porque es un simple entrenamiento, pero he llegado con fuerzas y con un buen cambio de ritmo. Lo necesitaba para coger confianza de cara a la carrera de Lisboa. Ya puede ponerse por delante el rey de Portugal que me lo llevo por delante. 

                                 Faltan muy pocos días y hay muchas ganas...

                                 La marcha no entraba en "mis planes sin marcar", pero el sufrimiento que provoca y la lucha me hace grande. La derrota llega primero por nosotros mismos. 

No hay colisión, 
ni ley ni gravedad, 
que te pueda hacer caer, 
aunque tiren a dar.







domingo, 29 de septiembre de 2013

...724; Todo se transforma


...dorsal 724 o marchar por calles segedanas;


                       Las ciudades, como las personas, si hace mucho que no se visitan tienden a no ser las mismas. Ello pasa con Zafra. A Zafra he viajado, me he enamorado, he ido enamorado, me he emborrachado, he paseado, me he enfadado. Zafra siempre ha sido uno de esas localidades apetecibles para visitar, más cuando se era niño y visitabas su ferial de ganado.

                        Pero las ciudades cambian, tanto o más que las personas. Poco tiene que ver el Mario Quintana que visitó Zafra en el 2009 con el que la visita en 2013, como poco tiene que ver la Zafra de entonces con la de ahora.

                         Lo pienso mientras comienzo a marchar por sus calles, junto a compañeros de la Gran familia de la marcha extremeña. Zafra está nueva, distinta. Ha perdido la esencia de pueblo. Nada que reprocharle, cuando yo, disto de ser el mismo que en aquél 2013. Marcho y sigo pensando. Aquél Mario estaba enamorado de otra mujer, de otra vida. Me recuerdo iluso, conformista y por supuesto muy alejado del deporte.

                          Las mujeres, también las ciudades, pueden cambiarte la vida.

                          Por el apoyo de la adecuada estoy yo aquí.

                          Son dos kilómetros, por lo cual, sin dramatismos. Se trata de una exhibición de marcha no competitiva. Pongo mi ritmo e intento probarme lo mejor posible, llevar a cabo todo cuanto uno ha visualizado en la mente y trasladarlo a los pies.

                           Al primer paso por meta escucho mi nombre por megafonía, algo que me pone nervioso a la vez que me empuja a hacerlo mejor. Un pequeño marchador se pone a mi altura y decido acabar la prueba con él. Si ese marchador fuese el Mario Quintana del año 1997 le habría dicho más de una cosa. En cambio a este chaval solo me queda animarlo, a decirle que marcha estupendamente, que lo hace.






-Vamos, línea de meta. ¡Acelera, acelera!

                            Entramos en meta con una fuerte ovación. Juan Mendez, el presentador, así lo ha pedido al público. Pienso en saludar al pequeño marchador pero se ha esfumado. Como lo hacen los fantasmas de uno mismo. Como lo hace la vergüenza, la inseguridad, el miedo escénico.

                             Me he sentido bien marchando y he bajado 15´ mi marca en los 2km en entrenamientos. Muy cómodo.





                             Seguiremos montándonos en el tren del circo del atletismo.

                             Visitando ciudades.

                              Ilusionado.




Pd; En el XXXII Cross Feria de San Miguel de Zafra competimos varios atletas del CADiocles aunque resultó una tarde aciaga. En lo familiar, Victor Rosado finalizó su carrera infantil. En cadetes, Roberto Rosado llegaba con ganas a disputar la prueba, tomando los puestos de cabeza, pero un incidente le provocó una pequeña lesión por la que tuvo que abandonar. Todo suma, de todo se aprende.














lunes, 23 de septiembre de 2013

...836; La Gran Familia Marchosa


...836; mis primeros 10km.


                     Hace unos días, no tuve mejor descanso emocional tras los entrenamientos que sentarme en el cine y dejarme llevar por La Gran Familia Española. Una comedia buenísima. Pero de poco sirve ahora, tras una semana de entrenamientos, masajes, subidas y bajadas. De poco sirve porque ya estamos en la meta.

                     ¡Bienvenidos a Alcolea del Río!
                                     
                     ¡Bienvenidos a la Gran Familia de la marcha española!

                      En un abrir y cerrar de ojos estamos marchando. El público andaluz empuja y mucho, golpeando las vallas al paso de cada atleta, haciendo sonar carracas y panderetas tras una cuesta de más de cien metros infernales.

                     Ah ¿pero había jueces? Lo de siempre. ¿Pueden estos señores tan señoreados sacarme la tarjeta con una sonrisa en lugar de esa mirada asesina? Pienso yo...

                     Me amonestan un par de veces en las dos primeras vueltas por flexión, por lo que al paso de cada juez estiro las rodillas hasta doler. Que no duelen tanto cuando uno escucha su nombre en cada esquina, porque en esto de la marcha -poco a poco- nos vamos conociendo todos.





                        ¿Y quedan siete vueltas aún? Siete kilómetros duros, aunque de fuerzas me encuentro bien, no tanto de mente ni de técnica. Entrenando he marchado mejor, pero no me siento todo lo cómodo que desearía. Me van doblando los grandes marchadores y a algunos intento seguirles el ritmo, ello me obliga a que al menos durante doscientos metros active el ritmo y la autoestima. Luego se van, y volverán de nuevo por detrás, como el gran Leo Toro, vencedor de la prueba.

                         Cuesta convencerse de que has hecho más de 200km para acabar tu primer 10.000 marcha. Que te quedan tres vueltas y no es momento de parar. Me lo tomo como si fuera partícipe de un Ironman o cualquier prueba heroica.





-Esto no se hace...

                           No se hace. No se puede poner un señor a comerse unas "papas" y una cerveza en plena acera. A vernos pasar. Ya me tocará, ya.

                           Dan la salida a la prueba femenina y tiro durante la segunda cuesta de Laura. No se de donde saco las fuerzas, tiro para que ella se esfuerce, le grito,  grito y la pierdo. Porque el menda va terminando y han abierto el camión de la Cruzcampo.

                           Mi primer pensamiento es dejar la marcha.

-Lo dejo Laura. Me dedico a correr y disfrutar.
-Que no hombre.
-Lo dejo. He pasado verguenza. Me he sentido mal. No me merece la pena.

                          Y totalmente dispuesto a dejarlo en ese mismo momento. La técnica me domina a mi. Pero seguiremos, porque en breve nos han invitado a marchar por las calles de Lisboa, eso son palabras mayores, y un 5000, que ahora me parece una menudez.

                          En Alcolea nos tratan como reyes. El ambiente postcarrera es magnifico. La comida junto a grandes marchadores me enseña y aclara muchas dudas, rebaña mi ilusión para hacer que aflore de nuevo.

                          En cuanto a los tiempos, he finalizado en 1h12´28´´. 16º en la clasificación general y 2ºen mi rango senior. Al menos no fuí último.

                          Ha sido un día muy bueno, de los que uno no quiere que se termine. El próximo 10.000 es una prueba grande, el Trofeo de LLerena dentro de tres largos meses. Sin duda se bajará el tiempo personal y se disfrutará de ello. Mientras tanto, toca desfogarse en pruebas pequeñas en la vecina Portugal con esta Gran Familia Marchosa.

                           Sin lugar a dudas, a Alcolea toca volver al año que viene.

                           Y ya veremos.




                                   La gran familia de la marcha

                                       






miércoles, 18 de septiembre de 2013

...419; Una milla contra el estrés


...dorsal 419.


                Sí, se puede perder toda la confianza en uno mismo a causa de pequeñas circunstancias o de otra persona. Puede minar tu moral, la alegría, incluso la fuerza necesaria para correr apenas una milla. 1600m.
         
                 Una milla. La de Santa Marta.

                 La felicidad se encuentra al huir de toda gente tóxica con la que nos topamos. Incluido nuestro "yo" tóxico. Sé que la unión que por trabajo me ha unido a una de ellas acaba hoy. Aún así, es tarde. No confío en que pueda acabar los apenas 1600m. Y ya estoy codo con codo en la meta.

                  Es la una de la tarde. Arde.




                 Preparados ¿Listos? Ya!

                 Una salida accidentada. En los primeros metros zigzagueo para evitar a las "tortugas" del grupo. El grupeto ha salido muy rápido y se estira. Sin dudarlo, me engancho a la zancada de una grande. Una atleta elegante. Simpática. Y además guapa, que carajo.

                  Me engancho al paso de Laura Randos. Puedo seguir el ritmo y al momento se convierte en un toma y daca de adelantamientos que nos sirve para intensificar el ritmo, para soltar algún codazo casi sin querer.




                      ¿Puede ser tan interminable una Milla?

                      No. Porque ir por mitad de un bosque extremeño y encontrarse en la vereda del camino, -sólo cual elfo-ninfa-hada u otro- a uno de tus sobrinos animándote te empuja de cojones. Porque merece la pena correr cuando uno de tus sobrinos corre un trecho para animarte en la parte solitaria del trazado. Porque bajas una cuesta y allí está el otro de tus sobrinos, o Laura, o mi madre, que era la primera vez que me veía correr.

                        Pues así a lo tonto, hemos llegado, señorita Randos. Pero claro, ella no iba a pactar una entrada en meta triunfal, amigable, si no que se pone el cuchillo entre los dientes y me acelera en los últimos metros. Entro en meta frenando, miro el reloj:

                       5minutos45segunos!

                       El objetivo era bajar de seis minutos. Conseguido!
                                   
                      Comienzo a hablar sin parar. Con Laura Randos, con un chaval que me encuentro medio muerto, con un señor pasado de peso que no va a tardar en morir, con un elfo, con Frodo...

-Le he seguido el ritmo.

                                    -Me he sentido bien ¿sabes?

                                                                                                     -!Bajé de seis!
-¿Tienes agua?

                                                     -Joder 5´45´´

-Necesitaba correr así.

                                                                   -Qué coño ¿donde están los problemas?


                       
                           En fin, que correr tan rápido desgasta tanto el cuerpo y la mente que uno llega fundido. Aunque entre atletas, muertos y elfos, me doy cuenta que he olvidado durante 15minutos todos aquellos problemillas que durante las últimas semanas me tenían ahogado.

                             Y se me ocurrió lo siguiente:

                                                    Una milla contra el estrés.
 
                     



Pd: En cuanto al resto del equipo, elfos y demás ralea: Victor Rosado finalizó 6º en la Milla infantil. En cadetes, Roberto Rosado finalizó en 2º posición y 4º general, subiendo una vez más al podium que tanto se le resiste a su tío. Sin más, a correr!














                             

jueves, 29 de agosto de 2013

...124; marcha, campeones o la madre que los parió


...dorsal 124.

                        Me duele todo, pero es mi doble debút. Debuto con el equipo CADiocles y en una prueba de marcha. Por eso poco me importa que un pinzamiento en la cadera me esté comiendo por dentro, o una contractura en las lumbares que me recuerda las limitaciones de mi cuerpo.

                        A sus puestos. La prueba comienza y me sitúo mal, por lo que rápido intento adelantar lo mejor posible a través de la calle dos.

                        ¿Qué pinto yo aquí? ¿Pero que carajo pinto yo aqui?

                        Muy sencillo. La clave la tiene una mujer con la que marcharé toda la prueba.

                        Se lo dije en una ocasión via twitter; Gracias a los éxitos de los pupilos del entrenador José A. Quintana me interesé por la marcha. Pero en especial por uno de ellos. Mi paisano. Álvaro Martín Uriol. Un joven que vimos hace un año debutar en sus primeros Juegos Olímpicos sin haber cumplido la mayoría de edad. Un atleta que he seguido hasta la saciedad este año; no es para menos, ya que ha contado sus días por éxitos.

                         Recuerdo la mañana de Julio que nos levantamos Laura y yo a una hora escandalosa solo porque Álvaro marchaba en el Cto. Nacional de Alcobendas. Y allí estábamos nosotros, viéndolo batir el record junior de España y adjudicándose la plata.

                         Curiosamente, un mes después, su madre va a comerme la moral durante mi debút "marchoso". ¡Que fuerza tiene la señora!

                         Mis ritmos aún son pésimos, aún así, paso por el primer kilómetro por debajo de mi marca. Mi entrenadora dice que siendo un patitieso como soy, poco tengo que preocuparme de que me amonesten los árbitros por flexionar. Pero ahí está ese señor con cara de pocos amigos que me muestra la paleta amarilla. Eso me hace frenar el ritmo. Eso acerca a la madre de Álvaro, que se pega a mí.




                         Y no me dejará. Me adelantará. Le adelantaré. Le doy ánimos.

                         Me gusta animar a las atletas veteranas, porque las admiro, pero cuando me adelantan... Pues eso, que es un tira y afloja durante toda la carrera. El único tira y afloja que puedo tener con un Uriol, ya que Álvaro me habría doblado un par de veces a éstas alturas de carrera. Aunque vaya tela la carrera que me está dando la madre que lo... En fin.

                          Finalizo con un tiempo de poco más de 20 minutos. He bajado mi marca. Contento.

                          Partía con la seguridad de ser el único Senior, por lo cual, pasar frente a los jueces era un estirar de patas extra para evitar la sanción y tratar de acabar la carrera. Mi primer trofeo. Prefiero ser tercero y disputado que primero y subir solo al podium, pero como me dice Laura, es un premio a la costancia y a la superación, ya que dudo que hubiera marchadores en la salida con cinco clavos en la columna vertebral.

                           Y así me lo tomo.




                           Tras la carrera felicito a Macarena Uriol, ha marchado fantásticamente. Aunque le omito el detalle de que estoy marchando en Monesterio por su hijo. Porque para eso deben servir los deportistas de élite, para dar ejemplo y espectáculo. Y éste "niño" al fin y al cabo, ha hecho mover las caderas a un patitieso como yo.

                            Tampoco quiero olvidarme de Miguel Periañez. Gracias a él aprendí lo justo para que no me eliminasen durante la carrera. Es un genio. También gracias a mi entrenadora Carmen Aranda y al presidente del Diocles Manolo Sanchez, te hacen sentir en familia. Y gracias

                            Ha sido una experiencia increíble. Las gradas del estadio estaban a rebosar de gente. Gran noche la vivida en Monesterio. Próxima cita: Alcolea del Río...







Pd: En cuanto al CDRialto, la representación corría a cargo de Sergio Quintana, en la modalidad de marcha infantil. Finalizó su carrera en 2ºposición. La entrenadora del Rialto, Laura Garcia, finalizó primera senior y segunda general representando al CADiocles. Una vez más, el Rialto hace podium.








 
                       Fotografías de Pepito Jimenez.