domingo, 29 de septiembre de 2013
...724; Todo se transforma
...dorsal 724 o marchar por calles segedanas;
Las ciudades, como las personas, si hace mucho que no se visitan tienden a no ser las mismas. Ello pasa con Zafra. A Zafra he viajado, me he enamorado, he ido enamorado, me he emborrachado, he paseado, me he enfadado. Zafra siempre ha sido uno de esas localidades apetecibles para visitar, más cuando se era niño y visitabas su ferial de ganado.
Pero las ciudades cambian, tanto o más que las personas. Poco tiene que ver el Mario Quintana que visitó Zafra en el 2009 con el que la visita en 2013, como poco tiene que ver la Zafra de entonces con la de ahora.
Lo pienso mientras comienzo a marchar por sus calles, junto a compañeros de la Gran familia de la marcha extremeña. Zafra está nueva, distinta. Ha perdido la esencia de pueblo. Nada que reprocharle, cuando yo, disto de ser el mismo que en aquél 2013. Marcho y sigo pensando. Aquél Mario estaba enamorado de otra mujer, de otra vida. Me recuerdo iluso, conformista y por supuesto muy alejado del deporte.
Las mujeres, también las ciudades, pueden cambiarte la vida.
Por el apoyo de la adecuada estoy yo aquí.
Son dos kilómetros, por lo cual, sin dramatismos. Se trata de una exhibición de marcha no competitiva. Pongo mi ritmo e intento probarme lo mejor posible, llevar a cabo todo cuanto uno ha visualizado en la mente y trasladarlo a los pies.
Al primer paso por meta escucho mi nombre por megafonía, algo que me pone nervioso a la vez que me empuja a hacerlo mejor. Un pequeño marchador se pone a mi altura y decido acabar la prueba con él. Si ese marchador fuese el Mario Quintana del año 1997 le habría dicho más de una cosa. En cambio a este chaval solo me queda animarlo, a decirle que marcha estupendamente, que lo hace.
-Vamos, línea de meta. ¡Acelera, acelera!
Entramos en meta con una fuerte ovación. Juan Mendez, el presentador, así lo ha pedido al público. Pienso en saludar al pequeño marchador pero se ha esfumado. Como lo hacen los fantasmas de uno mismo. Como lo hace la vergüenza, la inseguridad, el miedo escénico.
Me he sentido bien marchando y he bajado 15´ mi marca en los 2km en entrenamientos. Muy cómodo.
Seguiremos montándonos en el tren del circo del atletismo.
Visitando ciudades.
Ilusionado.
Pd; En el XXXII Cross Feria de San Miguel de Zafra competimos varios atletas del CADiocles aunque resultó una tarde aciaga. En lo familiar, Victor Rosado finalizó su carrera infantil. En cadetes, Roberto Rosado llegaba con ganas a disputar la prueba, tomando los puestos de cabeza, pero un incidente le provocó una pequeña lesión por la que tuvo que abandonar. Todo suma, de todo se aprende.
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...ya lo había leído amigo Mario. Me encanta sentir lo que otro siente cuando hace lo que a mí me gusta... Bueno, en este caso es parecido, marchar o correr, da igual, en las dos disciplinas, objetivos y estrategias son similares. Me ha gustado mucho tu blog, pondré un acceso desde el mío...
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