A menudo, las barreras más complicadas, llegan de nuestro entorno. Los amigos, compañeros, la familia; todos son parte esencial a la hora de tomar cualquier decisión. Ni que decir tiene que en el deporte más si cabe.
Además de nuestros límites mentales que nos frenan a lanzarnos del sofá y activar el corazón, la falta de apoyo es clave para no dar el primer paso.
En mi caso (el niño gordito de la clase cuando era pequeño) mil veces soporté aquellas frases de "Es que no te mueves" "Es que solo ves deportes por la tv" "Es que yo a tu edad..." "Es que..." "Es que..."
Hoy faltan 6 días para la que será tercera carrera popular, sin ánimo competitivo. Una carrera nocturna de 5km por las calles de Talavera la Real. Y los "es que" han cambiado.
-Es que te ha dado muy fuerte.
-Es que te estás quedando en los huesos.
-Es que no comes.
-Es que eso de correr es una tontería
-Es que yo a tu edad...buah...
Darme fuerte, a opinión ajena, es levantarme del sofá; quedarme en los huesos es tener mi barriguita aún; no comer es evitar grasas y comer pastas y arroz, además de una buena cantidad de verduras que de joven me reprochaban no comerlas; lo de correr es una tontería te lo dicen 50 kg de sobrepeso; y yo a tu edad...
En fín.
Este mes de Mayo llevo acumulados unos 220km entre running y bicicleta de montaña. Un hito. Una x en la casilla de la pereza.
Aunque pueda volver a pasar meses sin calzarme las zapatillas, jamás renegaré de los efectos terapéuticos del running o la bicicleta. Jamás dejaré de observar de reojo el cuadro de una bicicleta al pasar ni el ritmo de un corredor por la ciudad. Porque pienso que no hay medicamento superior para la desidia, el abandono y el estrés que una buena rodada a media tarde.
En definitiva, la presión de las relaciones sociales es una condición climática más. Como una buena tunda de viento en contra. Cuesta lo mismo parar que iniciarse, y por el momento, 220km mensuales me parecen pocos.
domingo, 26 de mayo de 2013
domingo, 19 de mayo de 2013
...170
170; esta sí.
Porque cuando uno toma un camino que mejora su ánimo, lo contrario no es negociable.
Nueve meses después de la que fue mi primera carrera popular (un fracaso) hoy he terminado mi segunda cita atlética. Parón por dolores y falta de seguridad y motivación. Era una cita especial, la I Carrera solidaria contra el cáncer de Montijo. Dorsal número 170.
Y hoy sí. Hoy no he pagado la broma del novato. He calentado, motivado y roto todos los complejos. Correr es sano físicamente, pero además, correr rápido puede resultar muy sano psicológicamente. Una vez iniciada la carrera y en galopada las gacelas, a los humildes runners solo nos quedaba marcar tiempos personales. Y ahí está la felicidad. Este año habré salido a trotar unas ocho veces, en los cuales, el tiempo por km ha sido de unos 6 minutos de media por km. Hoy he completado los 3km de la carrera en 15,55. Una media de 5,18.
Un barbaridad.
Mucho hielo para recuperar.
El circuito urbano por las calles de Montijo era cómodo y al paso por el público las piernas empujaban muy mucho. Prefiero bajar la cabeza, ver como voy comiéndome el suelo. Prefiero no ver a la gente. He salido en la parte trasera del grupo, por lo que voy adelantando poco a poco a los que pagan la novatada de una salida presurosa. No tardamos en cruzarnos en algunas calles con la cabeza de carrera.
Al paso por la primera vuelta veo que llevo un ritmo y un tiempo muy por encima de mis antecedentes. La segunda vuelta se hace dura, aunque consigo seguir adelantando algunas posiciones. Llego a la Plaza de España fuerte y lanzo el sprint aunque para mi sorpresa la carrera se alarga unos 200m más. Finalmente completamos los 3000m con el corazón en la boca, aunque muy muy satisfecho.
Era una carrera muy especial, por su temática. Sólo yo se cuáles eran mis mantras de motivación.
Tanto Laura, como Victor y yo hemos terminado nuestras carreras. Mi sobrino Roberto 4º de cadete al borde del podium. Mañana positiva.
¿Y la próxima?
Porque cuando uno toma un camino que mejora su ánimo, lo contrario no es negociable.
Nueve meses después de la que fue mi primera carrera popular (un fracaso) hoy he terminado mi segunda cita atlética. Parón por dolores y falta de seguridad y motivación. Era una cita especial, la I Carrera solidaria contra el cáncer de Montijo. Dorsal número 170.
Y hoy sí. Hoy no he pagado la broma del novato. He calentado, motivado y roto todos los complejos. Correr es sano físicamente, pero además, correr rápido puede resultar muy sano psicológicamente. Una vez iniciada la carrera y en galopada las gacelas, a los humildes runners solo nos quedaba marcar tiempos personales. Y ahí está la felicidad. Este año habré salido a trotar unas ocho veces, en los cuales, el tiempo por km ha sido de unos 6 minutos de media por km. Hoy he completado los 3km de la carrera en 15,55. Una media de 5,18.
Un barbaridad.
Mucho hielo para recuperar.
El circuito urbano por las calles de Montijo era cómodo y al paso por el público las piernas empujaban muy mucho. Prefiero bajar la cabeza, ver como voy comiéndome el suelo. Prefiero no ver a la gente. He salido en la parte trasera del grupo, por lo que voy adelantando poco a poco a los que pagan la novatada de una salida presurosa. No tardamos en cruzarnos en algunas calles con la cabeza de carrera.
Al paso por la primera vuelta veo que llevo un ritmo y un tiempo muy por encima de mis antecedentes. La segunda vuelta se hace dura, aunque consigo seguir adelantando algunas posiciones. Llego a la Plaza de España fuerte y lanzo el sprint aunque para mi sorpresa la carrera se alarga unos 200m más. Finalmente completamos los 3000m con el corazón en la boca, aunque muy muy satisfecho.
Era una carrera muy especial, por su temática. Sólo yo se cuáles eran mis mantras de motivación.
Tanto Laura, como Victor y yo hemos terminado nuestras carreras. Mi sobrino Roberto 4º de cadete al borde del podium. Mañana positiva.
¿Y la próxima?
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