...dorsal 66 o acabar con buen pie el año;
Me gusta correr. Me sirve para seguir viviendo. Y si para ello he de pagar, pagaré, pero que sea al menos por una buena causa. Como el I Fondo Popular Urbano de Guareña de carácter benéfica. Llevo pensando en esta carrera desde el tropiezo de LLerena. Veinte días preparándola a conciencia. Y aquí estamos, con varios compañeros del CADiocles en la línea de meta.
Carrera motivadora también por correr por las calles que Laura corría de pequeña...
Llevo el temible 66 en el pecho. Y claro está salimos a un ritmo endiablado. Tomo un par de liebres conocidas y me llevan un tiempo en volandas. Es una carrera sin demasiado nivel, por lo que los valientes del pueblo no tardan en ir claudicando a los que llevamos algo más corriendo.
No tardo en quedarme solo. Pero las piernas responden y tiro y tiro adelantando corredores. ¿Osos, tigres, papa noel? Es lo que tiene la Navidad...
El primer paso por meta es increíble. Un pasillo de gente por el que cuesta pasar pero que levanta el ánimo. La segunda parte de la carrera la disfruto mucho más. Me faltan poco menos de 2´5km y el cuerpo responde. Sigo adelantando valientes y a tramos incremento el ritmo.
Tal vez una de las claves sea que olvidé pulsar el crono en la salida y corro por sensaciones. Sensaciones como ver las luces navideñas de la avenida de meta. Escuchar el rugido del público. Seguir adelantando a más de un corredor. Con fuerza. Con garra.
Acabar con mejor marca personal... Pese a no tener los 5km (4´8) y basándome en el tiempo de compañeros, la marca fue de unos 20´05. Ole mis cojones porque no se correr bien y he hecho una media de 4´11. Porque no me sale decirlo de otra manera cuando los últimos días de entreno me dolía la espalda. Porque en los rodajes me costaba bajar de 5´30.
Porque sí.
Porque ha sido un año lleno de dorsales. De dolores. Sonrisas y lástimas. Un año de desgaste de zapatillas. Decenas de ciudades recorridas (Toledo, Alcolea, Lisboa, Badajoz, Almendralejo, Solana, en fin...). De desvelos. De aprender a soñar y acabar consiguiéndolo en la última carrera. Superando mis tiempos y expectativas. Un año de vida sana, incomparable a otro deportivamente hablando ni en piezas de fruta ingeridas.
Un año de dorsales...
Bienvenido 2014. Toca resetear y conocer nuevos lugares. No tropezar en los mismos errores. Y revalidar algunas de las carreras que más nos han emocionado (como aquella nocturna de Talavera o el Meeting de Badajoz).
Podemos ser tan felices con tan poco...
Pd: ¿Recordáis aquel tipo que adelanté en la espada toledana? Pues cosas del destino, contemplando la San Silvestre de Mérida no salgo de mi asombro cuando lo veo pasar ¿Perdona? Este tio ha venido a cobrarse la deuda. Más tarde puedo saludarlo y ambos, contentos porque el mundo es un pañuelo y ha decidido dejar la capital de España para pasar el fin de año en Mérida. Una agradable sorpresa encontrármelo entre más de mil corredores...
