A menudo me encuentro con gente que rechaza de principio el running con un simple:
-A mi me duele la espalda.
-Yo es que las rodillas...
Antes de nada, aclarar que yo en particular tengo una escoliosis como nunca se ha visto, intervenida quirurgicamente por cinco aparatosas prótesis de titanio. Si a alguien le debería doler la espalda es a mí. Y no siento dolor, salvo en mis periodos sedentarios en los que el sofá aniquila mis vertebras.
De principio, me ha costado aprender que no soy una persona normal. Pese a no tener dolores, mi espalda es un lastre a la hora de tomar una buena postura de correr. También la fatiga de diversos músculos y asimetrías. Por ello, mi entrenamiento se basa en su mayoría en trote por sensaciones un par de días a la semana y trabajo en bicicleta otras dos jornadas.
Mi mayor error el pasado año fue empezar a entrenar sin una base, por lo cual sumado a mi escoliosis, me causaron problemas en caderas, tobillos y tendón rotuliano. Éste año en contadas ocasiones he sufrido dolor. Intensificar el trabajo de cuadriceps en bicicleta me ha ayudado a mitigar los dolores de rodilla, liberar en parte al tendón rotuliano.
Además de ello, más vale calidad que cantidad en estos casos. Tal vez la pasada temporada fatigaba el cuerpo con hasta cinco días de carrera a la semana. En esta ocasión, trotando mucho menos, mis tiempos son -de largo- mejores.
Cuidarse es un punto a favor.
Si nos duele la espalda en el sedentarismo, lógico y normal es que nos duela los primeros días de carreras hasta que el cuerpo se haga a los impactos y se fortalezca. El mayor dolor es psicológico. No vencerse a sí mismo debería ser mucho más doloroso que cualquier dolencia física.. Cuando alguien con ligeras molestias en la espalda o cualquier parte del cuerpo sin un diagnóstico reconocido me hace sentir de muy mala leche, entonces le enseño mi radiografía y le digo "Puedes". Si se quiere.
Importante tras correr es estirar bien, incluso los días de descanso. Al igual que importante es recuperar los músculos a base de frío. No es necesario hielo, una buena bolsa de guisantes es más que suficiente junto con un poquito de crema para las inflamaciones.
E importante un masaje semanal. No equivocarse, un automasaje de unos diez minutos por pierna es más que suficiente para evitar sobrecargas.
En definitiva he aprendido a cuidarme. Tener que parar una semana de hacer algo que te gusta porque tu cuerpo no lo permite es duro. No saber si lo permitirá es incierto. Pero no saber si nos los permitimos nosotros es triste.
Hoy he corrido unos 8km a un ritmo de cinco minutos y medio de media. A partir de mañana comienzo a tomar un complejo vitamínico hasta el mes de agosto, ya que intensificaré los entrenos en las vacaciones.
Mis tiempos no son destacables. Mi interés por lo que hago e informarme me hace superior al resto en cuanto a felicidad. Correr no es lanzar una pierna tras otra, son ganas de levantarse de la cama cada mañana para superarse a sí mismo.
A correr!

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