domingo, 9 de junio de 2013

...329,330, dorsales consecutivos, vidas consecutivas


...329

                    Llevamos dos kilómetros escasos, lentos, doce minutos de carrera. Laura corre a mi lado muy desmotivada. Aún nos quedan más de 5´5km y viene a mi cabeza alguna de aquellas veces en la vida en la que uno se da cuenta que no todo será un camino de rosas. 
                    Me cuesta frenar el ritmo. Estoy fuerte. Quiero bajar de los 40´. 
                    Pero no. Hoy acabamos juntos.
                    Desde el principio, al llegar a Almendralejo ha sido una situación incómoda. He orinado 6 veces en los 45 minutos antes de la carrera. Apenas he bebido, se deberá a una broma absurda del cuerpo que ha ido reteniendo mis cafés y sorbos de agua de la última semana para el momento más inoportuno. Hace frío ¿15 grados? y además, a ratos, caen algunas gotas de lluvia. Sinceramente, no me apetecía nada correr casi 8km. 
                     Pero hoy no habrá concesiones. Hay que acabar. 
                     Recuerdo una mediodía de hace unos cuatro meses. Por momentos pensé que mi vida iba a cambiar de nuevo. Una caída fuerte en el trabajo dio con mi espalda en el suelo, con lo que eso supone para mi escoliosis intervenida. Estaba tumbado en la cama, ella al lado, intentando expulsar el dolor como fuera. Imposible. 
                     Habría de durar el dolor un par de meses, a la par que el miedo. Estaba empezando a correr, iba a montar en bici a pesar del dolor. Hoy recuperado, mitigo el mínimo dolor muscular o de rodilla con la mente. Hoy, apenas recorridos 4km del Cross Ciudad de Almendralejo me duele la rodilla, el maldito tendón rotuliano, y Laura tiene más tesón que fuerzas. Vamos en la cola, aunque vamos robándole terreno a la ambulancia.
                    ¿Cuántas tonterías llevo dichas durante la carrera? Laura se rie de vez en cuando. Sigo motivándola así, a base de charla, tonterías varias y hablar con el público. Llegamos tarde a la primera vuelta pero llegamos. 
                     La vida es uno solo, está comprobado. Y como mucho dos. Y el dos lo pierdo a veces en la carrera, miro hacia atrás y la espero. Pienso que va a costar un huevo terminar, pero se terminará. Algunos han abandonado en la parte trasera de la carrera, por lo que la ambulancia acelera y se pone tras nosotros. ¿Los últimos? Vaya. No lo merecemos. Hemos visto otros corredores y sabemos que no debemos ser los últimos, solo que falla el factor motivación. Tampoco nos importa, no es una carrera popular en sí, a juzgar por el nivel visto en la línea de salida. 
                     Seguimos.
                     Hemos tomado algún gel y me siento fuerte. 

-Vete hacia adelante.
-No. Vamos a acabarla. Y entrar de la mano en meta. 

                     Mi vida hace dos años, antes de conocer a Laura era todo lo sedentaria que puede imaginarse. Sin llegar a tener sobrepeso, mi cuerpo apenas aguantaba subir unas escaleras más largas de lo habitual. Si yo estoy corriendo hoy aquí, en el circuíto más feo que se pueda imaginar es porque ella me ha inculcado el valor del deporte. 
                      Y ahora somos un equipo. Y repasando la vida de todos y cada uno de los miembros del CDRialto que hace un tiempo no practicaba Running el cambio ha sido sustancial. Más alegría, energía, libertad. 
                       Laura camina algunos segundos al paso que yo corro.

-¡Vamos id corriendo!

                       Lo grita un señor excesivamente obeso desde un coche. Le contesto algo muy por debajo de mi deseo, por educación. Sobretodo porque estos 8km de hoy significan la lucha contra ese tipo de personas conformistas que se obstinan en torcer su vida y cuerpo y además en tratar de empujar hasta sus dominios grasos al resto de sobrevivientes. Siento pena por los niños que van en ese vehículo. Yo fui uno de esos niños al margen de la salud mental del deporte. Hoy arrastro a mis sobrinos a un destino saludable, deportivamente hablando. 
                       ¡Pero si ya no queda nada!
                       Nos nos queda nada. Poco más de un kilómetro. No me he callado durante toda la carrera, lo que significa que podría haber arañado muchos minutos al tiempo de 46´que finalmente vamos a hacer. Pero la ocasión lo merecía. 
                        Enfilamos la meta.
                        Entramos de la mano. En alto.

                                        Tal cervatillos de Disney. Igual. 

                          y ¡Fin!
                          No todo correr es ir rápido. A los propósitos de uno mismo a veces se llega a pasos cortos. 

                          En cuanto al conjunto del CdRialto, el XVIII Cross Ciudad de Almendralejo 2013 ha significado nuestra primera carrera de una categoría mayor a nivel regional. En categoría benjamín Neftalí Quintana ha luchado por terminar su carrera, uniéndose así a sus primeros pasos en el running. En infantil, Sergio Quintana y Victor Rosado han acabado 4º y 6º respectivamente. Roberto Rosado, de categoría cadete, ha terminado 4º a apenas dos segundos de subir al podium. Pedro Ceballo, categoría Junior ha conseguido un buen tiempo, terminando los 7´7km en 35´. 




                                Hasta la próxima!

  Pd: Por supuesto, tras la carrera, volví a orinar un par de veces y dimos debida cuenta de una buena cena en nuestro patrocinador Tapería Rialto Mérida (Montealto)                         
                                       



VIDEO DE LA CARRERA


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